Hot Rod

El origen del término “Hot Rod” es incierto. Una opción probable es que derive de la contracción de las palabras “Hot Roadster”. Básicamente un Hot Rod es un roadster (coche biplaza sin techo ni ventanas) que se modificaba para aumentar su velocidad.

Los inicios de los Hot Rods se remontan a la década de 1930 en la costa Oeste de Estados Unidos, en donde se modificaban automóviles para aumentar su velocidad, aunque este tipo de modificaciones no estaban muy difundidas, y casi se limitaban al ámbito de las carreras automovilísticas. El tipo de coche más elegido para las modificaciones eran los roadsters, ya que carecían de techo, ventanas, guardabarros, y poseían un motor muy potente.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial se dieron los factores necesarios para que surgiera el fenómeno del Hot Rod. Durante los años de la guerra la industria norteamericana del automóvil había estado plenamente dedicada a la construcción de vehículos militares, y provocó una recesión en los avances automovilísticos. Sin embargo el público demandaba coches cada vez más rápidos y potentes. Además había muchos vehículos antiguos que se podían adquirir a buen precio de segunda mano.

Este factor se combinó con el hecho de que muchos soldados que regresaban del frente poseían conocimientos de mecánica que habían adquirido en las fuerzas armadas. Con coches antiguos y piezas de desguace modificaban ellos mismos coches como el Ford Ts o As, cortando techos, quitando ventanas, defensas y guardabarros, y ampliando los chasis. También se instalaban neumáticos más grandes, y normalmente se cambiaba el motor por otros motores de coches más grandes y potentes, como los de Buick, Chevrolet, Pontiac o los motores “rocket” V8 de Ford. Esto provocaba que el motor no cupiera debajo del capó, y que hubiera que cortar o quitar el capó, dejando así el motor al aire.

Como es lógico, cada rodder (constructor de Hot Rod) quería lucir su creación, y normalmente se juntaban y competían en carreras. Estas carreras se prohibieron debido al número de accidentes que se producían, pero debido al aumento de popularidad de los Hot Rods, la policía comenzó a organizar carreras, y luego numerosas asociaciones surgieron para hacer competiciones en zonas desérticas y aeródromos de California y Arizona.

Por extensión de la modificación de los motores y la extracción de carrocería, se empezó a modificar la estética general de muchos Hot Rods, y en muchas ocasiones primaba más la estética que el motor. Fue un paso lógico en la sociedad americana de la época, en la que el coche era una pieza fundamental de la vida diaria y en donde surgieron los drive-in, o establecimientos en los que se podía entrar con el coche, como cines o restaurantes. El coche era un complemento más de la imagen personal, y las modificaciones se hacían acordes con la personalidad del dueño del coche.

Los vehículos de este tipos son denominados “Show Rods”, y ya los inicios de las asociaciones de rodders se establecieron concursos de “belleza” de Hot Rods, como el actual AMBR.

Hoy en día los Hot Rods despiertan pasiones, y desde el universo de Hollywood se extendió al mundo con numerosas publicaciones y revistas, y son un icono cultural y una parte más de la estética Rockabilly. Y es que los rodders más auténticos son tipos con tupé y chicas con vestidos de lunares.

Y cómo no, el mundo de LEGO no podía quedar indemne a los encantos del mundo de los Hot Rod. Por la red podemos encontrar multitud de ejemplos de montajes, y en este post hemos recopilado algunos modelos bastante curiosos.

Empezamos por dos modelos de pequeña escala del contructor _zenn. A veces construir a pequeña escala es más complicado que hacer modelos de mayor tamaño, ya que es número de detalles que se puede reproducir es menor, pero en estos modelos podemos ver mucho detalle en la construcción del motor. Llama la atención cómo ha usado piezas curvas para la carrocería y ventanas para el radiador.


Continuamos con dos modelos de J0n4th4n D3rk53n. En este caso la escala es mayor, y se puede apreciar que las planchas de la carrocería están colocadas en vertical para poder situar las piezas curvas y dar un acabado más suave.

Dylan Denton ha construido un modelo de camioneta Hot Rod basado en un Ford T. Es un montaje pequeño con gran cantidad de detalles. Llama la atención la caja para llevar la mercancía.

Hemos encontrado otra camioneta de mayor tamaño construida por Perterz. Las llantas hacen juego con el color de la carrocería, y es muy apropiado el uso de piezas cromadas para los tubos de escape y los retrovisores.

También con muchas piezas cromadas encontramos el Emerald Hot Rod, de Mr. truck. El color de la carrocería (dark green) es bastante atípico, pero contrasta muy bien con las piezas cromadas y doradas.

Ahora presentamos tres modelos de Rat Rods. Éstos imitan la estética de los primeros Hot Rods, pensados para ser conducidos, no tanto para lucir. Muchos dan la apariencia de inacabados, pero es que para muchos rodders la impaciencia por probar sus creaciones era mayor que las ganas de ponerse a pintar o limpiar. Se puede ver un ejemplo en la siguiente imagen:

Ahora los montajes, realizados por Skoty Chops, Jerac y Mister Zumbi, respectivamente.

Para continuar con cosas curiosas dentro del mundo de los Hot Rods, pasamos a los Volksrod, o Hot Rods hechos a partir de un escarabajo. Mostramos primero un modelo real y luego un montaje de Lego, construido por Firas Abu-Jaber.

Ahora podemos ver varios modelos del constructor biczzz, que ha realizado varios modelos diferentes de Hot Rod, cada uno con su propio estilo. Cabe destacar el detalle de los tapacubos, la construcción de las carrocerías y los detalles de los motores. El último, además, incluye sistema de dirección y suspensión.

También queríamos mostrar dos modelos más por resaltar sus detalles. En el primero, de Apple-pie, nos llama la atención la manivela para arrancar el motor y el toque genial de la tapicería de los asientos. Del segundo, de Bing-Bong Brothers, queríamos mostrar la construcción del motor y de la correa de transmisión de este vehículo.

Y ahora avanzamos un poco en el tiempo para mostrar dos vehículos con una estética más moderna, pero sin dejar de lado ese toque de Hot Rod. Ambos están llenos de detalles, y tienen un montaje muy cuidado y elaborado. El primero es también de Bing-Bong Brothers, y el segundo de Dylan Denton.

Y para terminar, dos modelos de Sariel, Hot Black y Vagabond. Ambos modelos están motorizados y radiocontrolados, son de una escala considerable y tienen mucho detalle.

Aquí podéis ver un vídeo del Vagabond en funcionamiento:

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